En el día mundial del cheesecake, pensamos en una receta muy saludable para conmemorar esta fecha, usando productos 100% naturales, además libre de queso y huevos. Una importante alternativa al estilo vegano, igual de deliciosa que de la forma tradicional para que te deleites sanamente.

Necesitarás para una porción pequeña o cuatro individuales: 2 tazas (20cl) de marañones crudos (puestos una noche en remojo), 1/2 taza de agua, 1/2 taza de miel o sirope de agave, 2 cucharadas de zumo de limón, 1 cucharada de extracto de vainilla, 5 cucharadas de aceite de coco frío (sólido).

Para la masa, 1 taza de almendras o avellanas, 1/4 de taza de dátiles sin hueso (frescos y blandos),  unas gotas de extracto de vainilla, una pizca de sal.; por su parte, para la salsa, frambuesas y 2 cucharadas de mermelada de frutos rojos light.

Para iniciar, debes juntar todos los ingredientes de la masa en un triturador o batidora hasta que se forme una masa pegajosa. Alista círculos pasteleros- si son varias porciones o uno para ti no más- y pon la mezcla presionando hasta el fondo formando discos compactos de masa.

Aparte, tritura los marañones que tenías en remojo en agua el día anterior, la miel (o agave), el zumo de limón y la vainilla en un blender, hasta que se forme una masa bien fina, sin grumos. Añade el aceite de coco y mezcla nuevamente.

Adiciona el relleno en los círculos pasteleros y ponlos en el congelador por varias horas hasta que tengan firmeza y consistencia. Cuando estén en su punto de congelación, tritura las frambuesas con la mermelada; puedes llevar a colación la salsa para que no queden partículas de semillas de frambuesas.

Te recomendamos desmoldar con mucho cuidado y servir en platos pequeños junto con la salsa encima y ¡listo! disfruta de tus cheese cakes  con ingredientes muy originales.