Es de saber que los dulces para los niños son un premio a su diversión, a su imaginación y a su crecimiento. Para comenzar a hablar de que dulces y como los podemos hacer, debemos tener en cuenta que clase de dulces o golosinas debemos darles y en qué momentos del día, por eso siempre que vayamos a dar un dulce a un niño pensemos en las repercusiones que pueden tener el exceso de azucares, harinas y grasas y así podremos mejorar lo que les ofrecemos.

Para comenzar a hablar de dulces para nuestros niños debemos tener en cuenta en cuales son los sabores, texturas y colores prefieren, eso define el tipo de golosina que podemos hacer; por ejemplo para un niño que guste de las gelatinas, podemos licuar agua con zanahoria un poco de hierbabuena y luego tamizar, endulzar el líquido con miel, hidratamos gelatina sin sabor e incorporamos con el líquido de la zanahoria, refrigeramos y ahí tendríamos una gelatina completamente saludable.

Partimos de un principio y es buscar la forma de cómo mejorar sus hábitos alimenticios procurando tener un dulce con alto contenido de azucares naturales como de las frutas y las verduras, debemos tratar de acostumbrar a los niños a comer y disfrutar dulces saludables. 

JUAN PABLO JARAMILLO

Escuela de cocina Carulla