Para estar en forma y sanos, no es necesario pasar horas enteras en el gimnasio o dejar de comer. Basta con modificar ciertos hábitos de nuestra rutina diaria y modificar un poco lo que comemos.

El primer paso que puedes dar hacia una dieta equilibrada es no comer frente al televisor. Procura cenar o almorzar en compañía de tu familia e incluso de amigos, siempre y cuando ellos estén en la misma onda.

En cuanto a la actividad física, si solías ser una persona sedentaria toma el ejercicio con calma. Antes de empezar en el gimnasio, en lugar de salir en el carro, camina o usa la bicicleta, sube o baja por las escaleras y busca videos de rutinas de baile para ejercitarte mientras te diviertes.

Somos débiles y no todos tenemos fuerza de voluntad, así que lo mejor es evitar las tentaciones. Al hacer mercado no compres productos altos en calorías como los chocolates, los fritos o las harinas. Cámbialos por frutas, vegetales y cereales integrales.

También puede ayudar si evalúas los beneficios de llevar hábitos saludables. Piensa en las enfermedades que previenes, la buena apariencia de tu cutis y cabello, que retrasas el envejecimiento y por qué no, en lo bien que empezará a quedarte la ropa.

Por eso te damos una guía de lo que podrías empezar a hacer para comenzar 2017 con el “pie derecho”, si de salud se trata:

  • En cuanto a las verduras, procura comer el tamaño de dos puños de tu mano.
  • Para las frutas, que la cantidad sea igual a la de un puño de tu mano.
  • En el caso de los carbohidratos como el arroz, la cantidad no debe superar el tamaño de un puño de tu mano.
  • Si preparas tus platos con mantequilla, la porción debe ser igual al tamaño de un dado de parqués.
  •  Procura no consumir más de 1.400 calorías al día.
  • Para las medias nueves y onces puedes optar por un vaso de yogur de 6 onzas (preferiblemente yogur griego, es más saludable y bajo en azúcar).
  • Si de vez en cuando no te resistes a un delicioso helado, come pero solo media taza.