Una dieta no debe ser la razón para que te prives de comer ciertos alimentos. Al contrario, lo ideal es que disfrutes de todo tipo de comidas en proporciones moderadas. Aprende a calcular las porciones de comida que deberías incluir en tu dieta diaria de acuerdo con tu estilo de vida.

Existe una fórmula para armar un plato de comida 100% balanceado según la Escuela de Medicina y Salud Pública de Harvard. Y es bastante sencilla: consiste en seguir algunos lineamientos básicos y dividir ‘visualmente’ el plato.

¿Cómo?

·         Las verduras deben componer la mitad del plato. Procura que sean variadas, muy coloridas y si lo prefieres orgánicas.

·         Un cuarto del plato debe ser para cereales integrales como el trigo, el arroz integral, la quinua y la avena, entre otros.

·         El otro cuarto restante corresponde a proteínas magras, como el pescado, el pollo, la carne, la pechuga de pollo; o las legumbres y proteínas no animales, si eres vegetariano o vegano.

Esto que te acabamos de mencionar es lo que toda persona debería incluir en su plato de comida diario. Sin embargo, ten en cuenta que esto varía dependiendo de cada persona y del estilo de vida que tenga.

Por ejemplo, quienes realizan con frecuencia alguna actividad física intensa deben incrementar el consumo de proteína para proteger y aumentar su masa muscular.

Los expertos recomiendan acudir a lo natural. Es decir, ingerir alimentos que son naturalmente fuente de proteína, como los huevos, la pechuga de pollo, el queso cottage, la leche entre otros.

¿Por qué es importante manejar las proporciones de las comidas?

Porque de eso dependerá en gran parte que una persona logre sus objetivos nutricionales y de salud. Ya sea que alguien busque mantenerse, subir o bajar de peso. ¡La clave siempre estará en la cantidad de alimentos que consumas!

Otras recomendaciones…

·         Procura consumir con moderación grasas ‘buenas’ como el aceite de oliva o el de girasol, el maní, las almendras o el aguacate. Eso sí, recuerda que, aunque son indispensables para mantener una buena salud, tienen un contenido calórico elevado.

·         Evita ingerir o disminuye el consumo de bebidas azucaradas como gaseosas y jugos comerciales. Prefiere  el agua mineral, té o café sin azúcar.

·         Procura sacar tiempo en la semana para realizar algún tipo de ejercicio. Recuerda que la actividad física va de la mano de la alimentación.

Para complementar tu dieta, consume un snack que contenga proteína y fibra para mantener tu apetito controlado. El maní, los frutos secos, la manzana verde, el yogur griego, el queso pera y los smoothies de frutas y/o verduras son una buena opción. Te enseñamos una fácil receta para hacerlo:

Smoothie bowl púrpura

·         1/3 taza de bebida de almendras sin azúcar.

·         1/3 de taza de kéfir natural.

·         ½ taza de arándanos.

·         ½ banano picado y congelado.

·         1/3 de taza de marañones remojados desde la noche anterior.

·         1 sobre de stevia.

·         ½ cucharadita de canela.

Agrega todos los ingredientes en una licuadora y ponlos a batir en máxima potencia. Decóralo con toppings como coco rallado, granola o fresas.

¡Recuerda que la dieta de cada persona debe estar avalada por un especialista en nutrición! Consulta a un experto para así evitar consumir alimentos, suplementos  y complementos que puedan afectar tu salud.

En Carulla tenemos gran variedad de productos para que disfrutes de comer bien y aprendas a construir y preparar adecuadamente tus platos de comida. Ingresa aquí y elige tus alimentos favoritos.

Artículo desarrollado bajo la asesoría de Catalina Sánchez Montoya, periodista, Especialista en Nutrición de la Universidad de Barcelona (UAB). Instagram: @LaCucharaDeCata