Nuestro cuerpo necesita que diariamente a través de lo que consumimos le aportemos diferentes nutriente para su adecuado funcionamiento y  para el mantenimiento de un adecuado estado nutricional y de salud.

Estas necesidades varían con la realización de actividad física, por eso a continuación te damos algunas recomendaciones generales sobre que debes incluir en tu alimentación para cubrir las necesidades antes, durante y después de ejercitarte.

Antes de realizar actividad física: Para iniciar necesitas un aporte energético rápido con el fin de usarlo mientras se activan los mecanismos de utilización de las reservas energéticas de nuestro organismo. Por esto es indispensable consumir alimentos que contengan carbohidratos complejos, pues estos se degradan rápidamente en nuestro organismo y adicionalmente se almacena en el musculo como reserva energética. Los carbohidratos complejos se encuentran principalmente en los cereales como trigo y maíz, plátanos, tubérculos como la papa y frutas.

Durante la actividad física: Durante este tiempo es indispensable la ingesta de líquido, continuamente y en pequeños sorbos, con el fin de reponer las pérdidas de agua corporal por sudoración. Adicionalmente, cuando el esfuerzo físico es intenso y prolongado también se recomienda consumir un carbohidrato simple de rápida absorción como un dulce para mantener los niveles de azúcar en sangre.

Después de la actividad física: Una vez termines es recomendable consumir alimentos ricos en proteína como carnes, huevos y lácteos para que nuestro cuerpo pueda reparar los tejidos  que se afectan por el ejercicio y para generar ganancias musculares en caso de que este sea el objetivo del entrenamiento.

Recuerda, debes consumir liquido no solo durante la actividad física sino también antes y después de realizarla, con el fin de evitar la deshidratación.