Entre los momentos más placenteros de la vida se encuentran: disfrutar de unas buenas vacaciones, momentos en familia, días de sol, tiempo para meditar sobre las nuevas metas y crear nuevos proyectos. Sin embargo, para muchos estos momentos se convierten en espacios para disfrutar de la comida sin ningún tipo de restricción. Por esto, hoy te voy a compartir algunas ideas que te van a ayudar a disfrutar de la comida que más te gusta, con mucha variedad y sin perjudicar tu salud.

Para empezar te sugiero las siguientes ideas:

El desayuno es la comida principal del día ya que recarga nuestro cuerpo con energía. Nunca la pases por alto e incluye siempre una porción de fruta. Anímate a probar una combinación de manzana verde, mango, fresas, linaza y avena en hojuelas o melón, sandia, kiwi, jugo de naranja y semillas de chía.

También incluye una bebida que fortalezca tus defensas y brinde bienestar a tu cuerpo: mezcla 100 gramos de espinaca con medio pepino sin piel y sin semillas, una cucharadita de jengibre, cuatro cucharadas de sábila y el zumo de un limón.  Puedes endulzarlo con un poco de miel de abejas o de agave según tu gusto. Esta bebida activará tu organismo para que este pueda absorber lo que necesita de los alimentos que consumirás el resto de día y hará más fácil tu digestión.

A la hora del almuerzo consume siempre una porción generosa de hortalizas, usa tu imaginación para encontrar las mejores combinaciones para una ensalada. Te aconsejo que busques ingredientes que aporten frescura como la naranja, los arándanos o la piña; también incluye un queso de tu gusto, frutos secos como almendras, macadamias, pistachos o aquellos que le dan un toque dulce como albaricoques, dátiles y cerezas deshidratadas.

Reemplaza algunos ingredientes para variar tu menú y reducir el consumo de carbohidratos. Cambia la papa por el plátano, el arroz blanco por la quinua, la leche animal por la leche vegetal y la harina de trigo por harina de coco o de arroz.

Para la tarde, prepara un café, un té verde o un chocolate caliente, todo sin azúcar, y para acompañar puedes optar por un pan de arroz, waffles de avena o panes integrales.

En la noche no consumas harinas, evita los azúcares refinados y los fritos.

Siguiendo todas estas recomendaciones vas a disfrutar mucho más tus vacaciones, tu cuerpo y tu mente van a tener mucha más energía y, sobre todo, vas a empezar a identificar aquellos alimentos adecuados para cuidar tu dieta alimenticia. Acuérdate que la idea no es abstenerse de comer sino usar los ingredientes correctos, variar la forma de cocinarlos y aprovechar de la mejor manera todos sus componentes.

¡Felices vacaciones!

Sergio López Colmenares