Lo primero que tenemos que hacer es tener a la mano los mejores ingredientes. Nada como un buen pan o mejor aún un pan hecho en casa, unos buenos cortes de carnes (pues se utilizan dos tipos de carne), salsas y por ultimo pero no menos importantes los vegetales y acompañamientos de nuestro gusto personal.

Hacer una buena hamburguesa es todo un ritual, se tiene que crear un equilibrio entre los sabores y texturas que queremos tener en ella. La carne se puede comprar y moler, es un clásico combinar carne de res y de cerdo, una de las dos debería tener un poco de grasa para que al momento de ponerla a la parrilla no reduzca tanto su tamaño. Tienen que hacer una mezcla de las carnes con un tipo de “adobo” que se hace con mostaza, miga de pan y cebolla finamente picada. Cuando la masa este lista y tengas armados tus discos de carne puedes pasarlas a la parrilla, esta puede ser una grande para asados o una casera (sartén con estrías), lo importante es que esté muy caliente, con el fin de lograr un dorado perfecto. OJO, solo debes dejar voltear la carne una vez.

Mientras la magia ocurre en la parrilla, vamos preparando los acompañamientos: puedes dorar la tocineta o alistar los vegetales, también puedes ir calentando o tostando el pan, esto le da un plus a nuestra hamburguesa; el paso siguiente es poner las salsas en el (no te limites a usar las convencionales, crea nuevas y variadas combinaciones). Seguido colocamos los vegetales frescos en nuestro pan, cuando falte poco para que la carne este en su punto debes poner las lonchas de queso sobre ella. Lleva la carne de la parrilla directo a la cama de vegetales, pon la tapa superior, sirvela y disfruta.

Recuerda que más allá de los ingredientes, la técnica o el paso a paso, lo más importante a la hora de cocinar y por más sencillo que sea, es el cariño y las ganas que le pongas a la receta, con esto obtendrás resultados únicos.

JOSE SERRANO

Escuela de cocina Carulla