En esta época es muy común encontrar familias que se mudan al maravilloso mundo de lo vegetariano, y digo maravilloso porque tenemos un erróneo concepto de que la cocina vegetariana es aburrida e insípida, lo cual desmentiremos en este artículo, puesto que se tiene infinidad de ingredientes y sabores que tenemos por descubrir para usarlos cotidianamente en nuestras casas y así llevar una deliciosa vida sana.

Para hablar de platillos divertidos a elaborar en casa debemos tener muy presente varios factores:

El factor sabor, el cual siempre debe ser considerado uno de los factores con mayor importancia, ya que es el que va a hablar del plato, y pues al fin de cuentas, el que se va a encargar de que dicho platillo se vuelva a repetir. En este podemos mezclar todo tipo de especies, hortalizas, verduras y granos, un buen ejemplo de esto es el Humus, hecho a base de garbanzos, aceite de oliva, comino, limón, sal, pimienta y tahini, lo cual se procesa en una licuadora convencional para quedar en forma de dip y poderlo disfrutar ya sea con pan de linaza o integral tostado con ajo.

El visual, y es que todo entra por los ojos, hacer preparaciones llamativas y llenas de color, con el objetivo de que para la vista sea agradable y se vea apetitosa; como por ejemplo, la Ratatouille, esta preparación francesa famosa que es elaborada a base de vegetales como la berenjena, los pimentones de colores, los calabacines, aceite de oliva, sal, pimienta y hierbas provenzales, cortadas en media luna puestas intercaladas y horneadas, hacen que el plato quede con una apariencia hermosa.

La creatividad, que a mi concepto es la más importante y complicada, es el factor que tenemos que desarrollar. Será para los papas es un desafío más cuando hay hijos de por medio, ya que la cocina tiene que ser divertida y al mismo tiempo nutritiva, en este caso en particular les daré una idea de una cena vegetariana y práctica; para la entrada un baba ganoush, el cual es un dip de berenjenas acompañado de vegetales como zanahoria o apio cortado en juliana, de plato fuerte una pizza teniendo como base la masa de almendras y harina integral e hidratada con leche de almendras,  armada con una base de yogurt griego mezclado con ajo y comino, encima tomates asados, rúgula y alcachofas y de postre una piña asada con yogurt natural y chía, acompañado de miel natural.

Estas fueron unas pequeñas bases para que le pierdas el miedo a cocinar, hacer elaboraciones deliciosas, sanas y nutritivas no es para expertos, solo se debe tener imaginación y ganas.

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