Esta fiesta, tradicionalmente conocida como ‘El día de las brujas’, es la excusa perfecta para poner a prueba tu creatividad en la cocina y qué mejor que sorprender a los más pequeños con desayunos divertidos y acordes con esta fecha.

Halloween es una de las celebraciones más divertidas y coloridas del año, por eso, aquí te presentamos algunas ideas muy fáciles de preparar para que empieces el día con la actitud más festiva. Deja volar tu imaginación y aprovecha la oportunidad para sacarle una sonrisa a los que más quieres.

Con unas tajadas de pan (si prefieres puedes pasarlas por la tostadora), cúbrelas con mermelada de frutos rojos y unas tiras de queso ubicadas de forma diagonal de un lado al otro del pan, usa unas rebanadas de uvas rojas para crear los ojos, así puedes crear un fantasma muy divertido.

El huevo es un clásico para el desayuno y también un elemento muy versátil. Con un huevo frito puedes hacer un esqueleto muy curioso, la clave está en que la yema quede en un extremo de la clara. Con mostaza dibuja el cuerpo sobre la parte blanca haciendo una línea vertical y otras horizontales para hacer el tórax, los brazos y las piernas, con salsa de tomate dibuja la cara sobre la yema, solo debes dibujar dos puntos medianos para los ojos y una ‘U’ para la boca.

Otra idea muy divertida es hacer momias con salchichas, cocínalas en agua para darles volumen, en la parte inferior corta por la mitad para hacer las piernas y en el centro corta dos pequeñas partes a los lados para hacer los brazos, ¡ojo! sin desprenderlos de la salchicha; ahora solo debes cubrirla con tiras pequeñas de pan, sin que quede totalmente cubierto para dar la impresión de las vendas; puedes dorarlo un poco en una sartén para darle color. 

Carulla