Siempre pensamos que para maridar algún plato específico debería ser con vino, gracias a que con su variedad de cepas y colores nos pueden ayudar a completar nuestra comida.

Pero hay otra bebida, milenaria por cierto, que no tiene nada que envidiarle al vino, es la cerveza. Sus colores, sus maltas y cebada, pueden hacer que cualquier plato por sencillo o complejo que sea se pueda maridar sin problema.

A continuación un breve repaso por sus distintos tipos y sus maridajes:

Pilsen: Comida picante (mexicana, india o el sudeste asiático) y ceviches. 

Pale Ale: Cerdo, cordero, pollo, pavo y sushi.

Lager: Pescado y pollo frito, pastas, pizza y comida picante.

Porter: Asados y parrilladas, Guisados y sopas, Salmón ahumado, Embutidos ( salchichas y chorizos)

Bock y stout: Jamón serrano y prosciutto italiano, quesos maduros, postres a base de productos lácteos ( leche, crema de leche etc)

Jorge Mario Villamil