A menudo en las neveras de los supermercados Carulla, encontramos una gran variedad de quesos, algunos con formas, texturas, presentaciones y olores a los que no estamos acostumbrados y no sabemos como usar en nuestra preparaciones.

Haciendo un repaso por las neveras observamos una gran variedad de quesos que al verlos nos despiertan ideas y sensaciones. Una buena forma de catalogarlos tiene que ver con su origen del cual vamos a hablar un poco más detalladamente:

España: Queso Manchego e Ibérico, son elaborados a partir de leche de oveja (El Manchego) y leche de cabra, oveja y vaca (El Ibérico), son quesos de pasta blanda y maduros con un porcentaje de grasa de 40% al 50%, sus usos en gastronomía son básicamente para tapas españolas acompañadas de jamón Serrano y un buen vino de la región de La Rioja.

Italia: Queso Caciotta, es un queso elaborado tradicionalmente a partir de leche vaca, pero se puede fabricar con leche de oveja, cabra o búfala, semimaduros. Se saboriza con especias y tiende a tener sabores suaves y textura blanda. Sus usos gastronómicos van desde una pizza en Roma hasta en el relleno de una Lasagna en Emilia Romaña. No podemos olvidar al Parmesano y al Grana Padanno que con sus olores característicos y su inconfundible pasta dura puede amenizar cualquier comida.

Francia: No puedo describir la perfección de los quesos de este país, casi que reúnen todos los requisitos para sobresalir de los demás. El queso Brie y el Queso Camembert son uno de los quesos preferidos por muchos, su inconfundible textura blanda y su recubrimiento con mohos (que por cierto son desarrollados para el consumo humano) hacen de estos una delicia para preparar un Fondue acompañado con una mermelada de frutos rojos y un Baguette artesanal.

Pero en la nevera encontramos más y más en los cuales hay gusto para cada uno de nosotros. El Tofu (Elaborado a partir de soya) para nuestros comensales vegetarianos, Tilsit y Gruyere para aquellos que son más atrevidos y la inconfundible variedad de quesos azules, para los más exigentes y arriesgados.

No es cuestión de plantear que queso está bien o cual no, simplemente es tomar la iniciativa de dejarnos guiar por nuestros gustos y apreciaciones.

Como consejo, les sugiero empezar por probar quesos semimaduros, estos no tienen mucho tiempo de fabricación y sus sabores y olores no son tan impregnantes, quizás un queso Camembert, Brie y un Emmental pueden ser un buen inicio.

Jorge Mario Villamil Martínez