¿Será que sí, o que no? Esta es la pregunta que todos hacen cuando piensan usar pescado para un asado, pues bueno, en realidad si tiene su truco. Recuerdo aquellos pocos arriesgados que lo han hecho, los resultados no han sido muy buenos, pero no te preocupes, te enseñaré lo necesario para que todos los pescados asados deslumbren a tus invitados.

El pescado es una proteína muy suave y esa característica hace que tengas que tratarlo con delicadeza, por eso nunca pongas un filete de pescado en una parrilla de carbón directamente, es mejor si lo haces al papillote (envuelto en papel aluminio) o en una rejilla especial.

Ahí no termina todo, cuando vayas a asar un pescado en casa, ya sea con piel o sin ella, solo tienes que poner una sartén o un grill, un poco de aceite y calentar hasta que parezca que se está quemando (humee), pon el pescado y de inmediato baja el fuego al mínimo, no te apures déjalo hasta que despegue, haz lo mismo con el otro lado y verás el resultado.

Complementa tu alimentación comiendo pescado, los beneficios son increíbles.

 

Juan David Montoya Guzmán