Aunque la Navidad no es celebrada en todos los países, la mayoría sigue algunas tradiciones, pues para muchos la mejor época del año es diciembre, el mes más esperado por la magia y la felicidad que trae consigo. Te contamos algunas costumbres navideñas que alegran la vida en otros rincones del mundo.

Australia, Navidad en pleno verano

Este país tiene una de las mejores temporadas para celebrar las fechas decembrinas: ¡en pleno verano! Sí, mientras la glamurosa Europa y en Norteamérica están acompañadas del frío y la nieve, en Australia Papá Noel llega en pantalones cortos y camiseta, acompañado de una temperatura entre los 25 y 38ºC.   

Por lo tanto, en Navidad para muchas familias, el mejor plan es salir con unas velas y un saco ligero al concierto “Carols by Candlelight” (villancicos a la luz de la vela), que se celebra en diferentes parques y estadios alrededor del país. En cuanto a la comida, acompañan la celebración con un picnic o un asado de pavo, jamón dulce e incluso, cerdo y mariscos, ensaladas, carnes frías y budín o pudín de ciruela, el postre estrella.  

Alemania: San Nicolás y San Silvestre, los protagonistas

Para estos europeos la Navidad es madrugadora, San Nicolás llega en la noche del 5 al 6 de diciembre, pero no se les permite abrir sus regalos sino es hasta el día 24, después de prender las luces del árbol junto a los cantos navideños.

Para decorar las casas se usan ramas de Santa Bárbara, pequeños tallos de árboles de frutas que colocan en agua, para que en este tiempo florezcan y son tomadas como un buen augurio para que el año que se avecina sea próspero, además ponen musgo y nueces.

Las mesas se engalanan con gansos rellenos de manzanas, carne de cerdo asada y ron. Y para el 31 de diciembre, el gran protagonista es San Silvestre, Papa católico en el siglo IV, se brinda en su honor y se encienden fuegos artificiales en diferentes partes del país para espantar a los malos espíritus.

 

Noruega, Navidad sin escobas

Muchas son las tradiciones que podemos encontrar alrededor del mundo, pero esta es quizás una de las más sorprendentes. En Noruega, según una creencia que nació hace varios siglos, se esconden las escobas para protegerse de las brujas y los malos espíritus, que salen a “hacer de las suyas” en Noche Buena.

Antes de irse a dormir, en muchos hogares aún se protegen de las visitas no deseadas en casa, para esto decoran con Papá Noel, ángeles, pinos con piñas, luces y guirnaldas, además del tradicional árbol de Navidad en la sala.  

En cuanto a la comida, en este país se llenan las mesas con costillas asadas de cerdo, y cordero, pescado cocido y el tradicional pavo, que se acompaña con cerveza oscura, típica de la época. Para el postre se prepara un pudín de arroz, acompañado de una salsa roja. También prueban el famoso “glogg”, una bebida caliente preparada con vino tinto. Y nunca faltan las famosas galletas de jengibre.