Los tiempos cambian y la gastronomía no se queda atrás, avanza junto con la historia y los gustos de la gente.

Uno de los temas más importantes de la actualidad de la gastronomía es la presentación del plato; antes solo bastaba con que supiera bien, pero ahora se exige mucho más y es por eso que el tema de los colores en un plato debe ser tan importante como su sabor.

Cuando nos referimos a los colores en los platos o en la comida no solamente es la combinación estéticamente perfecta sino también lo que nuestro cerebro inconscientemente asimila al ver el color de cada alimento, es muy importante, casi fundamental pensar de qué manera y como inconscientemente nos va comunicar un plato al verlo.

Los colores solos o acompañados pueden causarnos diferentes sensaciones; el verde es provocativo , al ver el rojo da sensación de calor, debemos ser cuidadosos con colores como el azul o el morado pues generalmente no son comunes y pueden generar extrañeza en el comensal, el amarillo es un color que inspira confianza y frescura. Estos son algunos ejemplos pero la exploración y combinación de tus platos debe ser un ejercicio constante.

Para empezar puedes pensar en una cena bastante entretenida retando a tu subconsciente, jugando con los colores y las texturas sin olvidar la estética, resaltando la presentación y el gusto los sabores y la esencia de la receta.

Nicolas Rojas