Para muchos, el mundo de la cocina se ha convertido en un sinfín de oportunidades de poder conocer culturas, costumbres y creencias, de viajar con la excusa de descubrir nuevos sabores y de poder compartir esas experiencias adquiridas con amigos o en sus restaurantes. ¡Enhorabuena!

No importa qué tipo de cocina, no importa lo bien o mal dotada, no importa que apenas se esté iniciando en el mundo de los fogones. Siempre busque y esmérese porque ese bocado sea el mejor, haga de cuenta que está cocinando para su mama.

Después viene la presentación, la primera impresión, la que dicta todo lo que se va a percibir.  Mi consejo más importante y aunque cocinando toca improvisar, es que mientras se cocina se pueda ir imaginando el emplatado.

Al grano, para que un plato se vea bonito tome en cuenta lo siguiente:

1.    Los espacios en el plato son  sinónimo de elegancia.

2.    Como en decoración, son mejor impares, por ejemplo 5 langostinos en vez de 4.

3.    Si la carne tiene perfectamente marcadas las líneas de la parrilla, no la tape con la salsa, póngala de base o aparte.

4.    Si el salmón tiene la piel crocante y dorado sutil, póngala para que el comensal vea y tampoco la cubra.

5.    Concejo personal: no haga flores con la piel de tomate, eso ya paso de moda.

6.    Juegue con los diseños de los platos, si es un plato que tiene los bordes muy definidos no ponga nada sobre ellos.

7.    Procure que lo más importante del plato sea lo más alto. (En la mayoría de veces es la carne)

8.    Antes de cocinar piense en los colores para que haga platos alegres.

9.    Sea sutil, elegante y trate de estar a la altura de su plato, recuerde que muchas veces menos hace más.

10. Aunque muchos están acostumbrados a poner de todo sobre la comida este consejo para mi es primordial, no ponga cosas que no se comen, por ejemplo una rama de romero, que es muy rico pero en preparaciones, no solo.

Recuerda que cocinar es ciencia y lógica, pero sobretodo es arte, entonces trate de hacer una obra hermosa.

Buen apetito.

Juan David Montoya