La cerveza es una de las bebidas más populares y antiguas alrededor del mundo. Es una bebida de fermentación controlada baja en alcohol, y sus principales ingredientes son de origen natural como el agua, la levadura y el lúpulo.


En esta ocasión, te daremos algunos consejos prácticos que deberás tener en cuenta a la hora de servir esta tradicional bebida.

La espuma

Independientemente del recipiente en el que se vaya a servir la bebida, es importante que la espuma logre un espesor entre los 2 y 4 centímetros, de esta manera, logrará proteger la cerveza de la oxidación y podrá conservar por más tiempo su sabor y aroma a la hora del consumirla.

El vaso


Aunque esta bebida puede ser servida en distintos recipientes, se recomienda servirla en un vaso o jarra transparente, con el fin de poder apreciar el brillo, color y textura de esta bebida.  Para las cervezas tipo “ale” es recomendable usar un vaso grande con una boca muy abierta, para las cervezas tipo “lager” se recomienda usar vasos de boca cerrada para conservar mejor los aromas.

Según el tipo

Las cervezas tipo “ale”, generan más espuma, por lo que deben ser servidas lentamente y con una inclinación de 45 grados, para que el recorrido del líquido sea lo más suave posible.  Por el contrario, las cervezas tipo “lager” deben ser servidas desde cierta distancia para el líquido logre la fuerza suficiente y crear la espuma.

Temperatura

A la hora de servir las cervezas tipo “ale” se deben servir a una temperatura de 12º centígrados, mientras que las de tipo “lager” por sus características refrescantes y sabor, es recomendable servir a 4º centígrados.