Va llegando el día, San Valentín trae abundancia de amor, 14 de Febrero para celebrar; y no de cualquier manera, por supuesto que hay que celebrar el amor con todas la de la ley, comida y vino.

Para muchos estas son las fechas perfectas para descorchar una buena botella, me entristece pensarlo, pero así es. Todos los días deberíamos celebrar, lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo, y ojalá todos con vino. Eso, que viva el vino ¡Qué viva!

Esta hermosa fecha es sin lugar a duda importante para el mundo, el festín del amor es celebrado de muchas maneras, abundan los novios exóticos pagando restaurantes lujosos y algunos aprovechan para pedir la mano. Otros regalan rosas y chocolates, y otros, que escasean, montan una hermosa mesa llena de rosas y velas, cocinan unos exquisitos bocados y abren un fascinante champan o rosé para constituir una velada romántica inimaginable.

El vino, para estas ocasiones, debe ser pensado en el gusto de tu pareja, vinos de notas afrutadas o cítricas son en especial escogidos por los enamorados, ya que estos encierran en su mundo frescura, relax, tranquilidad y mucho amor. Son vinos de los cuales podríamos tomarnos infinidad de copas, esos que uno cree que no hacen nada pero son peligrosos, aunque en esos momentos es divertido y ayudan a la ocasión.

Los vinos con mucha madera y sabores astringentes pueden ser buena opción para conocedores y van muy bien con platos a base de carnes rojas, uno creería que a las damas de hoy les gusta más ¨suavecito¨ , pero son de tantas sorpresas que no debe faltar la que pide otra cosa, por eso hay que tener la cava llena de todas las opciones; y si en San Valentín no se logran descorchar, pues no hay problema, eso no lo tomamos al otro día, en lo personal una copa diaria me parece perfecto, y lo mejor es que los médicos lo dicen y claro que hay que hacerles caso, para no enfermarnos.

Todos los días son para celebrar, todos; y cada vez seremos más los enamorados, pero por el vino.

¡Buen apetito!