La alcachofa es un alimento que le aporta múltiples beneficios al organismo. Conoce cuáles son y por qué es ideal que la incluyas en tu alimentación.

La alcachofa es una hortaliza que, al igual que el ajo o la cebolla, tiene propiedades que la hacen ideal para el consumo humano. Por ejemplo: su alto contenido de agua y de fibra ayudan a que se realice una digestión correcta.

Además, contiene antioxidantes, vitaminas A, B, C, E y es antiinflamatoria. Sus hojas albergan también potasio, magnesio, hierro y calcio. Esto ayuda a que el hígado y otros órganos funcionen correctamente.

Incluye la alcachofa en tu alimentación para prevenir o reducir los efectos de la diabetes, de las enfermedades vasculares y del colesterol.

De la planta a la mesa

Existen distintas formas de comer alcachofa. Estas son algunas formas de hacerlo.

Salteadas: las alcachofas que vienen en aceite de oliva se sofríen en la sartén, se les agrega un poco de sal y ¡listo! Puedes acompañarlas de alguna proteína como el salmón, por ejemplo.

También puedes optar por comerlas crudas; su sabor es muy rico, además de que son fáciles de ingerir, porque son pequeñas y tiernas. Incluso, puedes comerlas apanadas, pasándolas primero por huevo y luego por harina (de tu preferencia).

Hervidas: puedes ponerlas a hervir en agua caliente, con sal y algún condimento. Consúmelas solas o rellénalas con verduras o algún tipo de carne. Y llévalas alhorno para disfrutar su sabor al máximo.

También puedes acompañarlas de salsas o aderezos.

Ya lo sabes, la alcachofa es deliciosa y te ayuda a verte y sentirte mejor. ¿Qué tipo de preparación te gusta más? Compra tus alcachofas aquí y pon a volar tu imaginación.