La masa madre es el ingrediente principal con el que se elabora el pan artesanal, tan apetecido por estos días. Pero, ¿sabes qué es? La masa madre se obtiene con un proceso de fermentación natural, de mínimo cinco días de agua y harina (libre de levadura y sin aditivos).

Como el secreto está en su fermentación, hay masas madre que se mantienen durante años. La técnica proviene de los egipcios y requiere de constancia por parte del panadero o quien la elabora quien para conservar la masa debe alimentarla cada 24 horas con agua y harina.

Si ya has probado un pan artesanal hecho con masa madre sabes que su textura es más crujiente y su aroma mucho más atractivo. Pero, además de su sabor, tiene varios beneficios, que te contamos a continuación:

-       Su proceso de fermentación hace que se conserve fresco por más tiempo.

-       Su grado de acidez es menor y eso ayuda a la digestión.

-       Es más nutritivo que un pan tradicional, pues tiene más minerales y aminoácidos.

-       Favorece la absorción de zinc, magnesio y hierro.

-       Es apto para aquellas personas que tienen intolerancia al gluten o que sufren de diabetes.

Además de rescatar procesos tradicionales, la elaboración de un pan artesanal permite experimentar con distintas variedades: desde baguettes hasta panes con tomates asados y otros elaborados con centeno, linaza o quinua.