Sin duda alguna, en los asados no puede faltar la mazorca. Es como para chuparse los dedos después de dorarla en la parrilla, pasarla por la mantequilla y un poco de sal. 

 Aunque cada quien la prepara a su gusto, hablamos con el experto en parrilla Ramón Eduardo Cueto Rodríguez, cocinero de profesión, chef por 34 años, asesor y docente, para que nos diera algunos tips.

 La primera gran discusión es ¿cocinar o no la mazorca? La respuesta está en el tiempo con el que cuentas para el asado, porque la cocción no afecta su sabor. Pero si los comensales comienzan a rondar la parrilla y te presionan, lo mejor será cocinarla.

 Sumerge las mazorcas en agua fría, ponlas a calentar y espera diez minutos a que se cocinen. Precocidas, solo tienes que dejarlas cinco minutos en el asador a fuego medio.

De lo contrario, y si no hay afán, puedes omitir la cocción y dejarlas en la parrilla al menos 40 minutos y a fuego lento para evitar que se quemen.

 También depende de lo bueno o maduro que este el grano. Si no quieres cocinarlas, Ramón aconseja elegir mazorcas que estén tiernas y blandas. El criterio para escogerlas es el visual, que se vean “bonitas” y luego palparlas para revisar su estado. Siempre está el truco de las mamás de pinchar un grano con una uña y verificar que esté blandito.

 Por su sabor, hay que evitar el maíz dulce. Descarta las mazorcas enlatadas o las que venden para comidas rápidas, que se reconocen porque tienen todos los granos parejos.

 Es importante no quitarles la caña, una parte esencial de la mazorca porque permite darle la vuelta en la parrilla y, además, así es más fácil de comer para tus invitados.

 En cuanto a la sal, para las mazorcas lo mejor es usar la fina porque los cristales de la sal gruesa o parrillera son muy duros y hacen menos agradable la sensación en el paladar.

Un deliciosa e innovadora forma de servir la mazorca: El asado es una reunión familiar y de amigos. Por eso, cada vez que organizamos uno suelen ir los mismos invitados. Para sorprenderlos y salir de lo cotidiano, Ramón comparte algunas ideas:

- Cuando la mazorca ya esté asada, ponle una buena línea gruesa de mayonesa. También puedes explorar y preparar una salsa adicional para que cada quien le ponga a su gusto.

- Cuando la mazorca esté dorada, ponle queso rallado o en tajadas y deja que se derrita. Que sea queso crema, mozzarella, sabana o paipa.

- Después de retirar la mazorca de la parrilla, una tentadora tradición santandereana es untarla con una capa delgada de mayonesa y pasarla por un recipiente con queso costeño rallado.

- También puedes probar pasar las mazorcas con mayonesa por una taza con papas fósforo o papas picantes en trozos.

Carulla