Los niños, los comensales más difíciles de complacer por encima de cualquier sibarita, sin duda son todo un reto a la hora de hacerlos comer. En estas vacaciones aprovecha para mejorar y aprender sobre el uso adecuando de los alimentos y sus combinaciones para los niños, sin caer en el juego de hacerles probar lo que ellos quieren.

Los niños son exploradores por naturaleza, por esto, de seguro que si les sirves lo mismo que los adultos comen, empezarán a desarrollar y hacer una selección de nuevos sabores. Es aquí cuando debes aprovechar y hacer que coman productos verdaderamente nutritivos y en las porciones adecuadas.

No te extrañes cuando tus hijos empiecen a exigir nuevos ingredientes, recetas y maneras de comer los alimentos. Y no dejes que tu alimentación se convierta en algo tedioso y aburrido.

Buen apetito. 

Juan David Montoya