Tengo que reconocer que este tema genera conmoción, debemos entender que una tabla de quesos no es un tema objetivo sino subjetivo, depende de los gustos, los productos y la cultura quesera, no es lo mismo hacer una tabla de quesos en París o en Medellín, para médicos o gastrónomoso simplemente para personas con gusto fuerte o no por el queso.

Como ya dije depende de para quien, ahora explicare a criterio propio como es mi tabla de quesos perfecta. Muchos expertos queseros difieren en mi hipótesis, esto no es problema y menos mal gastronómicamente hablando hay para que todos escojan y queden contentos.

Una tabla de quesos es muy fácil de preparar, se sirve fría y me gusta que lleve "de todo un poquito". Creo que independientemente de la cultura es muy rico tomarse un buen vino o quizás otra bebida y picar quesos y otras cositas mientras se discuten temas amargos o agradables pero que siempre maridan bien con la variedad de quesos.

Al grano. Una tabla de quesos no es solo de quesos, debe tener chacinados (carnes curadas) y/o embutidos, algunas cositas crocantes que se coman de un solo bocado como almendras tostadas o nueces pecanas, y una que otra mermelada (para el pan, grisinis o algún queso cremoso). Ya les he contado lo más importante, estoy seguro que ya estas imaginando y te está pasando lo mismo que a mí, se me está haciendo agua la boca.

La ubicación importa mucho, a mí me gusta poner quesos suaves en los extremos de la tabla, y los más fuertes en el centro, esto hace que uno prepare el paladar para sabores potentes, de igual manera me gusta poner todo intercalado con los otros componentes de la tabla y en muchas ocasiones especificar qué tipo de queso están probando, me gusta que el que come también enriquezca su conocimiento y para eso compro quesos de leche diferente (de cabra, vaca, búfala, oveja, etc), algunos con especias o agregados, tampoco olvidocomprar uno que otro queso hilado y por supuesto trato de hacer presentaciones diferentes para cada uno. Aunque procuro de que todos los quesos se coman de un solo bocado.

Enriquecer la tabla con frutas que no se oxiden pero no olvidar que la tabla es de quesos y no de frutas. Otra cosa importante a la hora de armar la tabla de quesos es la presentación, variedad de colores, sabores y texturas harán que este sencillo y común ritual para compartir se convierta en una experiencia culinaria inolvidable. 

A probar queso y a tomar vino, a olvidar las penas y a disfrutar se dijo.

Juan David Montoya