Llega el domingo, el día perfecto para hacer una parrillada, el sol brilla y nos muestra que será una tarde increíble rodeado de amigos y familiares, el guacamole ya está preparado, las cervezas frías, las ensaladas y las papas preparadas, el pan artesanal de Carulla cortado y servido, solo falta prender la parrilla; todos tienen una técnica diferente, pero es un trabajo para los más experimentados, algunos prenden un papel con aceite o alcohol para empezar el fuego, otros usan unas pastillas especializadas para prender hogueras y otros esperan que solo con la combustión del papel empiece a prender, pero también es importante saber que las carnes no se cocinan con el fuego directo sino con las transmisión del calor que genera las brasas calientes. Nada sería de la parrilla sin la leña o el carbón, sea uno o el otro es fundamental para dar sabores  y controlar las cocciones de la carne, ¿En que momento debemos utilizar la leña o el carbón?.

El carbón proviene de la combustión prolongada de la leña de los árboles, la cual se carboniza y se vende en costales o bolsas, es el material más utilizado a la hora de prender parrillas. Su combustión es más rápida que la de la leña lo cual hace que las parrilladas comiencen pronto, las carnes se preparan en menos tiempo pero en algunos desafortunados casos se empiezan a quemar, por eso la recomendación que les doy es controlar muy bien el calor, no tener todas las partes de la parrilla a la misma temperatura sino tener una parte caliente para sellar y otra para terminar las cocciones. El carbón aporta en las carnes un sabor especial e inigualable, ideal para hamburguesas y carnes de cerdo y de res; si se logra controlar muy bien la temperatura, las carnes van a quedar muy bien selladas y en su interior muy jugosas.

La leña se usa cuando queremos hacer cocciones muy prolongadas, no tiene una combustión tan rápida como la del carbón, se demorará en prender y muy seguramente si no está bien encerrada no empezará la combustión, debe estar seca y preferiblemente que no haya estado en el suelo para no tener sabores desagradables en las preparaciones. Las leñas son ideales para hacer carnes en piezas grandes como un costillar completo o como un pernil de cerdo, donde se demora varias horas pero el sabor se transmite muy bien y la carne queda muy jugosa y suave. Una ventaja de usar la leña es que depende del árbol de donde se saque también se lograra aroma y sabor a las carnes y también logra darle notas ahumadas y realza los sabores de los alimentos. Otra recomendación que les doy a la hora de usar la leña en sus parrilladas es que sean en espacios abiertos para que haya una buena circulación del humo que genera ya que puede ser tóxico y genera cáncer con el tiempo.

Termina el domingo, llega la noche y la parrillada empieza a acabarse, fue una tarde inolvidable con buena comida y rodeado de buenas personas. Apaguen las parrillas ahogándolas con agua para no generar accidentes luego y para limpiar las varillas les recomiendo refregarlas con una bola de papel aluminio para que no se acumule comida en ellas y empiecen a generar malos sabores y aromas.

Ya sea leña o carbón, la parrillada es un momento perfecto para compartir y disfrutar un momento inolvidable. Con los mejores ingredientes y tips que sólo Carulla te ofrece.

¡Buen provecho!

Juan Parra Villamil