Sin duda, el éxito de un asado está en la carne y en su cocción está es la diferencia entre una suculenta o insípida parrillada. Por eso debes prestar atención a cada detalle, uno de los más importantes es el uso adecuado de la sal.

 

Lo primero que debes saber es que el momento exacto para agregar la sal es cuando la carne está en la parrilla, pues durante la cocción la carne absorbe mejor su sabor y queda más jugosa.

En cuanto al tipo de sal, por sus propiedades, te sugerimos la sal marina o la sal parrillera. Está, a diferencia de la sal refinada, se caracterizan por tener un grano más grueso, lo que te ayudará a encontrar el punto justo de salado en la carne.

Por ser extraída del mar, la sal marina no pasa por el proceso de refinamiento y al ser rica en minerales, se convierte en un potencializador de las propiedades de la carne, haciéndola más exquisita.

Así mismo, la purificación de la sal parrillera le otorga ciertas particularidades que le permiten mejorar la textura y sabor de la carne, al fusionarse mejor con sus jugos.

También puedes experimentar un poco y preparar sales saborizadas para el asado. ¡Es sencillo! solo tienes que tomar sal marina y mezclarla con la especie de tu preferencia. ¡El resultado deleitará el paladar de tus invitados!