Hoy resulta fácil encontrar toda clase de pescados o mariscos tan bien conservados, que parecen recién salidos del mar y de las costas más alejadas de nuestra ciudad. Ya no es nada fuera de lo común identificar si un marisco o pescado están en buenas condiciones, pero una ayuda adicional, será importante a la hora de encontrar un producto en buenas condiciones.

Reconocer un buen pescado o marisco es una tarea sencilla, ya que con solo verlo y olerlo sabrás si se trata de un producto en buenas condiciones. A la hora de comprar un buen pescado revisa que sus ojos estén brillantes, las agallas de color rojo, la piel brillante y adherida a la carne, además ten en cuenta su olor, ya que no debe oler muy fuerte, a pesar de su particular aroma.

En el caso de los cangrejos, las almejas, los mejillones, las langostas y todos los mariscos la mejor forma de preservar su calidad es manteniéndolos vivos hasta el momento de su preparación, cuando no es posible, por ubicación geográfica, se debe conservar congelados.

Por otra parte, los camarones y langostinos deben tener la cascara firme, no tener manchas, especialmente al lado de las patas, y por supuesto no deben presentar mal olor.

Muchas personas prefieren comprar un pescado o marisco entero y limpiarlo en casa, esto tiene la enorme ventaja de aprovechar sus partes para varias preparaciones. Preparar bien un pescado no es una tarea difícil y cada receta te traerá la oportunidad de explorar nuevos sabores, texturas y aromas. ¡Buen apetito! 

Didier Castaño Pino

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